By Doris L. Omdahl, LMHC, RPT-S
Licensed Mental Health Counselor
Registered Play Therapist
Se acerca el día de San Valentín, o día de los enamorados. Aunque el nombre se refiere a “enamorados”, en este día solemos regalar tarjetas, flores, chocolates y golosinas, a nuestros seres queridos.
¿Quienes son nuestros seres queridos? Son aquellas personas especiales para nosotros, que ocupan un lugar único en nuestros corazones. Un ser querido puede ser la pareja, el esposo, la novia, pero también pueden ser los padres, abuelos, tíos, o un vecino, un compañero de trabajo, un alumno o un profesor. Elegimos este día para darles a nuestros seres queridos, la atención que se merecen, y que tal vez por vivir una vida apresurada no lo hacemos más a menudo. En este día nos tomamos el tiempo de ir a la tienda y comprar tarjetas, y regalos.
Por otra parte nos preguntamos: ¿por qué esperar al día de San Valentín para expresar el amor que sentimos por nuestros seres queridos? ¿por qué tiene que estar marcado en el calendario, como día especial, para tomarlo como tal? ¿por qué no podemos hacer de todos los días, días de San Valentín?
Muchas veces damos por sentado a nuestros seres queridos, pensando que siempre estarán allí para nosotros, y no les decimos cuánto los queremos, porque o pensamos que ya lo saben, porque “no tenemos tiempo”, porque tenemos dificultad en expresar nuestras emociones, o porque nadie nos enseñó a poner en palabras nuestros sentimientos.
Cuando era pequeña, tenia una vecina. Se llamaba Rebeca, pero le decían Quita, de Rebequita. Quita tenía en su cocina un cuadro con un poema que nunca olvidaré. Decía “puesto que ignoras lo que te reserva el mañana, procura ser dichoso hoy. Toma un jarro de vino, ve a sentarte al claro de luna y bebe, pensando que tal vez mañana la luna te busque en vano”. Este poema habla de los límites de las personas; y de la vida, y nos recuerda que debemos aprovechar cada momento, pues sin saberlo, puede ser el último.
Esto también se aplica a las relaciones humanas; pasamos horas y días conviviendo con personas que nos influyen de una manera especial, y que gracias a ese contacto, nos cambian la vida y, sin embargo, tenemos dificultad en decirles lo importante que ellos son para nosotros. Esto puede ocurrir en la casa, en la escuela, en el trabajo, en una reunión de amigos y sería una lástima que aquellas personas que hicieron algo especial por nosotros, o dijeron un comentario, o nos miraron de una cierta forma que nos dio confianza, o nos influenciaron de una manera u otra, sigan su vida sin saber que fueron eslabones especiales y esenciales en nuestro camino,
Por eso, no espere al día marcado en el calendario; hoy mismo atrévase a romper las barreras, dígale y muéstrele a sus seres queridos cuánto los quiere, verbalice sus sentimientos, y haga de cada día, el día de San Valentín.