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Evite que el divorcio afecte a sus hijos

 (Published in El Nuevo Dia Orlando Newspaper, 1 Marzo de 2006)

 

By Doris L. Omdahl, LMHC, RPT-S

Licensed Mental Health Counselor

Registered Play Therapist

 

Muchas veces, los trabajadores sociales o consejeros en salud mental se ven abordados por padres que están seriamente considerando una separación o un divorcio.  En estos casos una de las preguntas más importantes que nos hacen es: cómo decirles a los hijos que se van a divorciar.

 

Ante todo, debemos recordar que el divorcio es un asunto de adultos, y no de niños.  Por lo tanto, cuando los padres le plantean a los niños la posibilidad del divorcio, deben ser bien claros y especificar que la razón por la cual se están divorciando, no esta relacionada con ellos.  Nada de lo que los niños hicieron condujo al divorcio de los padres; es importante darle a los niños el mensaje que el divorcio no es la culpa de ellos.

 

Cuando los niños reciben esta noticia, por lo general desarrollan síntomas de ansiedad.  Ellos se preguntan si la mama o el papa los seguirán queriendo, ya que al parecer uno de sus padres ya no quiere mas al otro. Por lo tanto es importante que los padres enfaticen que ellos nunca dejaran de amarlos a ellos, a los hijos, aunque estén divorciándose.  Los padres se divorcian de ellos mismos; pero no de los niños.

 

Es importante que los padres nunca critiquen al otro padre, en presencia de los hijos.  Los niños pequeños piensan de manera muy concreta: “yo soy el resultado de la mitad mama y la otra mitad papa.”  Por lo tanto si mi mama es una mala persona (como mi papa dice) o si mi papa es una mala persona (como escuche a mi mama decirle a mis vecinos), entonces la mitad de mí también es una mala persona.  Debemos evitar que los niños sufran de una baja autoestima, cuando sus padres se divorcian.  Es mejor decirle a los niños que los padres se están divorciando porque no se llevan bien, que porque se dejaron de querer.

 

Los padres tienen que tener mucho cuidado cuales son los temas que discuten en frente a los niños.  Hay que tratar de evitar discutir enfrente a ellos temas financieros pues esto también puede provocar mucha ansiedad.

 

Evidentemente un divorcio trae aparejado muchos cambios.  Cada uno de estos cambios puede ser traumático para el niño, si no se planea con anticipación.  Los cambios incluyen donde vivirá el niño de acuerdo con la custodia, visitas al padre que no tiene la custodia, mudarse a otra casa, cambios de escuela, cambios de maestros, cambios de amigos, posible adaptación a un padrastro o madrastra.  Los padres deben tratar de introducir la menor cantidad posible de cambios, en la vida de los niños, durante esta transición, y mantener todo lo más posible, constante.

 

Si los padres ven que, a pesar de todo esto, los niños desarrollan síntomas de depresión, ansiedad, problemas de dormir, miedos, cambios en la alimentación, o problemas académicos, pueden consultar con un consejero en salud mental.