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Lo que hay detrás del nombre

 (Published in El Nuevo Dia Orlando Newspaper, 2  marzo de 2007)

 

By Doris L. Omdahl, LMHC, RPT-S

Licensed Mental Health Counselor

Registered Play Therapist

Detrás de un nombre hay una persona, una personalidad, un individuo, una identidad, una historia, un pasado. Hay nombres fáciles y nombres difíciles; hay nombres que se recuerdan y nombres que se olvidan. Hay nombres que van exactamente mano en mano con la personalidad del nombrado, y otros que ni se asemejan. Están aquellos nombres que nunca se nombran, pues el apodo tiene más fuerza y aquellos nombres que nunca tienen un apodo.

¿Qué hace que nos acordemos del nombre de una persona, y que nos olvidemos del nombre de otra? Todo depende de con quién, o con qué asociamos ese nombre. Si conocemos a una persona, y tiene el mismo nombre que nosotros, es muy posible que no nos olvidemos de él. Lo mismo, si conocemos a una persona con el nombre de un ser querido nuestro. Recordamos un nombre, cuando la persona nos recuerda a un amigo lejano, o cuando la persona se parece mucho físicamente a un buen amigo.

Los nombres que generalmente no recordamos, son nombres que no nos traen ningún recuerdo, o que todavía no están asociados, en nuestra mente, con nadie en especial. Sin embargo, si la personalidad del individuo que conocemos nos suena interesante, si nos conectamos emocionalmente con esta persona, es muy probable que recordemos su nombre.

Cuando está por nacer un bebe, los padres se preocupan de elegir el nombre “correcto”. Se pasan horas buscando en diccionarios, en libros especiales, y la tarea primordial no es tanto encontrar un nombre que les guste a los dos, sino que el nombre tenga un significado interesante; es como si, eligiendo el nombre, estuviéramos eligiendo el futuro de ese niño. Luego, cuando nace el bebé, y finalmente conectamos el nombre tan buscado con el recién nacido, empezamos a tratar al niño con las implicaciones del significado del nombre Si el nombre significa “líder”, por ejemplo, enseguida vemos que el niño tiene características de líder. Si el nombre significa ‘guerrero” es increíble, como asociamos su comportamiento con el de un guerrero, y así con todos los nombres.

Más adelante, en la época escolar, es posible que el niño compita con otros, por su nombre. Luego, de adolescente, están aquellos que no pueden creer que sus padres lo llamaron por ese nombre tan poco popular, o con tendencia a ser criticado por todos. Hasta están aquellos que desean cambiarse el nombre.

Todavía un poco más adelante, ya en la época de los 40 ó 50 años, llegamos a una paz con nuestro propio nombre; llegamos a aceptarlo, nos guste o no, pues ya para entonces, el nombre va acompañado de una historia, muy difícil de cambiar.

¿Qué hay detrás de un nombre? nos volvemos a preguntar; hay toda una vida que tal vez no hubiera sido posible, si no fuese por ese nombre tan especial cuyas implicaciones se cumplieron tal como lo había dicho el significado en el libro que consultaron nuestros padres.