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Mirándonos al espejo

 (Published in El Nuevo Dia Orlando Newspaper, 4 enero de 2007)

 

By Doris L. Omdahl, LMHC, RPT-S

Licensed Mental Health Counselor

Registered Play Therapist

¿Qué vemos cuando nos miramos al espejo? Nos gustaría pensar que todos nosotros, al mirarnos al espejo, vemos una persona contenta de ser quien es, orgullosa, que se aprecia a sí misma, y por lo tanto las palabras que se reflejan de su mirada son positivas como: “soy inteligente”, “soy noble”, “soy leal”, “soy un buen amigo”, “soy un buen hijo”, “soy un buen padre”, “trabajo mucho y me merezco una recompensa”, etc.

Sin embargo, mucha gente, al mirarse al espejo, sólo ve errores que ha cometido en el pasado, y las palabras que se reflejan son muy negativas, como: “soy un perdedor”, “no valgo nada”, “estoy muy gorda”, “estoy muy fea”, “mi cara es cuadrada”, “mis cejas son muy gruesas” y “nunca nadie me va a mirar”.

Cuando las palabras que nos decimos al mirarnos al espejo todos los días, son tan negativas, confirman una realidad que no es verdadera; pero cuanto más nos repetimos esas afirmaciones, más las creemos. ¿Cómo cambiar estos diálogos tan negativos que tenemos dentro de nosotros mismos?

Lo más importante es que nos demos cuenta de lo que estamos haciendo; luego debemos crear una nueva realidad, que reemplazará a los pensamientos pesimistas del presente. Así, si me miro al espejo y me digo “soy horrible”, enseguida debo contrarrestar esta frase con algo así como “tengo ojos muy lindos”; o “me gusta mi sonrisa”, o “mi mirada es muy expresiva".

Al principio, estas afirmaciones pueden parecer ridículas, o no verdaderas; pero no importa; las debemos seguir practicando hasta que se transformen en algo rutinario. A través de este mecanismo, nos estamos redefiniendo; es como si por primera vez nos hubiéramos encontrado a nosotros mismos, y nos estamos identificando.

Cuando nos miramos en el espejo, no debemos concentrarnos solamente en el aspecto físico de la persona. Un individuo es más que el color de los ojos, la forma de la cara, el peso o la silueta.

Un individuo es su historia, lo que ha tenido que hacer para sobrevivir, sus valores, sus convicciones y su lealtad.

La gente que reduce una mirada al espejo solamente a la parte física del cuerpo, está engañándose a sí misma, y en realidad esta ciega.

Cuando se mire al espejo la próxima vez, sea bueno consigo mismo; no se olvide de recordar todo lo bueno que ha hecho hasta ahora; no se olvide que el peso y la apariencia, son sólo características externas, pero que lo más importante son las características internas, aquello que nos hace ser quienes somos.