Associates in Psychology and Counseling ● 2101 Park Center Drive, Suite 270, Orlando  FL  32835 ● 407-523-1213

 

Cuándo obtener consejería

 (Published in El Nuevo Dia Orlando Newspaper, 5 octubre de 2007)

 

By Doris L. Omdahl, LMHC, RPT-S

Licensed Mental Health Counselor

Registered Play Therapist

A través del largo camino de la vida, todos, tarde o temprano, encontramos obstáculos y desafíos, que tenemos que enfrentar. Muchas veces el individuo puede resolver estos problemas solo, pero otras veces, necesita un poco de ayuda.

Cuando el problema a enfrentar es demasiado grande, demasiado serio, demasiado profundo, la persona puede sentirse totalmente abrumada y no saber que hacer. Es en estos momentos, que la conserjería puede ayudar.

Un consejero nunca le va a resolver el problema al paciente; el consejero tampoco le dirá al paciente lo que debe o no debe hacer; pero el consejero si escucha al paciente, sin juzgarlo, de manera incondicional. Al ser escuchado, y al hablar en voz alta, el paciente también se escucha a sí mismo, y puede empezar a ver la situación problemática con una perspectiva diferente.

El paciente le cuenta al consejero su “historia”, y cómo ésta lo está afectando. El consejero escucha la historia, y le plantea al paciente métodos alternativos de enfrentar la situación. También el consejero hace pensar a la persona en las posibles soluciones. El consejero identifica la existencia, en el paciente, de ciertos síntomas, como síntomas de depresión, ansiedad, baja autoestima, problemas sociales, etc. De acuerdo a estos síntomas, los dos, paciente y consejero, desarrollan metas para el tratamiento de consejería. Las metas pueden incluir reducir los síntomas presentes, aumentar la autoestima, mejorar las aptitudes sociales.

Es importante saber que para buscar conserjería, el individuo no necesariamente tiene que esperar hasta encontrar un problema bien grave. Es posible que en determinado momento de muestras vidas nos sentamos más débiles, más vulnerables, y un problema que hubiéramos resuelto en el pasado sin ninguna dificultad, se torne hoy en día en algo que no podamos tolerar.

A veces, no necesitamos ni siquiera tener un problema tangible, para ir a conserjería; es posible que el individuo se sienta triste, sin motivación y quiera explorar la causa o naturaleza de su condición.

Por lo tanto, existen muchas razones por las cuales un ser humano busca la ayuda de un consejero. En algunos casos, la razón es evidente, y palpable (la muerte de un ser querido, un divorcio, la pérdida de un trabajo) y la búsqueda de otro; en otros casos la razón está más encubierta (la persona se siente sin ganas de hacer nada, sólo quiere estar en la cama, no hace las cosas que le producían placer anteriormente.

Cualquiera que sea la razón para buscar ayuda, es importante que la persona no se sienta ni mal ni culpable por hacerlo.

Hay muchos mitos sobre la conserjería, y sobre “no sacar los trapitos al sol”, pero la verdad es que la ayuda de un buen consejero, cuando se la necesita, es invaluable, y puede salvar vidas humanas, matrimonios, trabajos y relaciones familiares.