By Doris L. Omdahl, LMHC, RPT-S
Licensed Mental Health Counselor
Registered Play Therapist
Todos sabemos que el día tiene solamente 24 horas; sin embargo, a veces planeamos hacer tantas cosas en un día, como si éste tuviera 48 o 50 horas. Pero, el día no es lo suficientemente largo, como para abarcar todo lo que quisiéramos hacer en él.
¿Cómo enfrentar este problema? Ante todo, debemos recordar que no todo lo que queremos hacer, tiene el mismo grado de importancia. Hay cosas que son vitales y si no se hacen, la consecuencia es catastrófica, y hay cosas que, si no se hacen, no hay consecuencias importantes. Pero ¿cómo seleccionamos lo que es importante de lo que no es tan importante, y como diferenciamos esto, de lo que no es nada importante? La respuesta esta en priorizar.
Por ejemplo, pongamos que en el día libre de una persona, ella quisiera: ir al supermercado, limpiar la heladera, ordenar su ropero, terminar de poner las fotos de hace dos años en el álbum, recoger a los niños de la escuela y llevarlos a sus actividades, preparar una linda cena, y llamar a tres de sus amigas. Obviamente esta lista parece un poco larga, pero si para esa persona no lo es, diríamos que tiene expectativas no realistas. Lo más probable es que esta persona, no sabiendo priorizar, y pensando que puede y debe hacer todo eso en un día, se vea muy frustrada ante la realidad de no poder satisfacer su lista, en solo las horas que tiene disponibles. Esta frustración le traerá estrés.
Por el contrario, una persona más realista, puede hacer la misma lista, pero sabiendo que ésta es un poco larga, priorizar y preguntarse cuáles son las cosas más importantes. Así, llevar a los niños a la escuela e ir a buscarlos es probablemente la primera prioridad; luego tal vez si no tiene comida, ir al supermercado. Luego tal vez venga el cocinar. La persona entonces deberá decidir que tiene mas importancia: o llamar a sus amigas (y aquí también debe priorizar a cuál llamar primero, en caso de que no haya tiempo de llamar a las tres), ordenar los roperos (aquí deberá decidir cuál es el mas importante, en orden “del más desordenado” por ejemplo), o terminar el álbum de fotos. Como se ve, priorizar involucra tomar decisiones, de acuerdo a cuál es la actividad más importante. Es decir que nos estamos preguntando, a nosotros mismos “¿que pasaría si no hago esto o aquello?” Así, la respuesta a “¿qué pasa si no recojo a los niños de la escuela?” es mas grave que la respuesta a ¿qué pasa si no termino el álbum de fotos?”. Por lo general el priorizar está relacionado con la gravedad de la consecuencia de no llevar a cabo una cierta actividad. Así, si el álbum de fotos es imprescindible para mi jefe, en el trabajo, este ítem pasa a ser una prioridad casi tan importante como buscar a los niños de la escuela.
Recuerde que el día tiene sólo 24 horas y que para sobrevivir también necesitamos dejar tiempo para dormir y comer.