By Doris L. Omdahl, LMHC, RPT-S
Licensed Mental Health Counselor
Registered Play Therapist
Pedro tiene 9 anos y esta en tercer grado. Sus primeros anos escolares no fueron malos; pero tercer grado parece ser difícil. La maestra llama a la mama de Pedro muy a menudo, diciéndole que Pedro tiene dificultades en concentrarse, no termina los trabajos en la escuela, se distrae, habla fuera de lugar, y parece estar “en otro mundo” la mayoría del tiempo. Por otra parte, la mama nota en la casa que hacer los deberes o tareas escolares le lleva a Pedro mucho tiempo; en la casa también se distrae, se levanta muchas veces del asiento, siempre parece olvidarse de algo. Los padres notan que Pedro tiene dificultades en seguir instrucciones, comienza una tarea y no la termina, y muchas veces, aunque hace sus tareas escolares, se olvida de dárselas a la maestra.
Que pasa con Pedro ? Si, es posible que tenga una deficiencia atencional, pero también es posible que algo le este molestando a Pedro, y que el no sepa como decirlo. Puede ser que Pedro este ansioso, preocupado por algo; puede que la situación en el hogar haya cambiado, y que Pedro este reaccionando al nacimiento de un hermano, a la separación de sus padres, a un divorcio, o perdida de un ser querido.
La deficiencia atencional se caracteriza por un nivel de concentración bajo, alta tendencia a la distracción, dificultades en terminar las tareas que tienen un tiempo limitado, olvidarse de cosas importantes como darle los deberes a la maestra, y mostrarle notas de la escuela a los padres. También a veces esta deficiencia va acompañada de un cierto grado de desorganización. Usualmente la mochila del niño es “un desastre”; los papeles están arrugados al fondo del bolso, las tareas no se ponen en su carpeta correspondiente, y hay trabajos viejos acumulados. Hay veces que la deficiencia atencional se acompaña de cierta hiperactividad, donde el niño es impulsivo, no piensa en las consecuencias de su comportamiento, dice las cosas fuera de lugar, y termina teniendo problemas de conducta en la clase. Muchas veces los padres describen a estos niños como “un torbellino de energía”, dicen que los chicos tienen dificultades en sentarse y permanecer sentados, comen parados, y están siempre en movimiento. Al mismo tiempo, cuando el niño tiene este grado de hiperactividad, hay implicaciones en la escuela.
Que pueden hacer los padres para ayudar a un niño como Pedro?
Antes que nada, hay que diferenciar si se trata de una deficiencia atencional, o un problema emocional. Si se trata de un problema emocional, hable con el niño y trate de ver que le esta molestando. Si el niño no parece tener un problema emocional, las siguientes sugerencias pueden ayudar:
- Establezca una rutina diaria donde el niño sabe lo que esperar
- Respete los horarios de levantarse, comer, irse a dormir
- Haga que el niño participe en deportes para volcar su exceso de energía en algo productivo
- No exponga al niño a varios estímulos simultáneos, pues el niño tendrá dificultades en controlar su conducta
- Manténgase en contacto con la escuela de manera consistente
- Ayúdele al niño a ser mas organizado
- Enséñele al niño como manejar su tiempo de manera eficiente
- Ayúdele al niño a controlar su concentración y atención, y minimizar la distracción
- Si el niño todavía tiene dificultades, busque ayuda profesional